Desde siempre he sentido una enorme pasión por los animales. Guardo grandes recuerdos de mi infancia y casi siempre hay un animal como protagonista de los mismos. Perros, gatos…son mi pasión.

Mi andadura dentro del mundo de la crianza canina comenzó en 1999 con una raza a la que siempre estaré ligada y llevaré en mi corazón, el Bichón Maltés . Posteriormente, gracias a participar en exposiciones caninas, conocí una maravillosa raza que hoy ocupa mi vida, el Piccolo lebrel italiano.




Image 1 Image 2

En el 2007 adquiero mi primera hembra de Piccolo, Blue Dreams of Princes de Kazan (Mora). Quedé literalmente enganchada a ella. La mágica relación que se estableció entre las dos era algo único, desconocido y maravilloso.

Mora consigue ser campeona de España en el 2008 y vivió una vida muy feliz con nosotros. Gracias a ella he aprendido sobre la raza y me ha permitido observar el trabajo de los criadores más importantes de toda Europa. Gracias a estos años hoy tengo una idea clara del camino que debo emprender y que les presento en esta web.

Image 3 Image 4 Image 5 Image 6 Image 7 Image 8

Este camino tiene como pilar básico el respeto absoluto por la raza y por los compañeros que la integran. Mi trabajo siempre será por y para la raza, y todos los cruces que realizo son siempre buscando mejorar ejemplar a ejemplar, cuidando estándar y salud.

Y por encima de todo, tengo una máxima: disfrutar día a día de la compañía de mis pequeñas almas, dejar que hagan mi vida y la de mi familia más feliz; y un deseo: que todo el que adquiera uno de mis cachorros sienta toda la magia de convivir con un Piccolo Lebrel Italiano.


Nuestros perros

Agradecimientos

- A mis padres, por haberme dado la oportunidad de compartir mi infancia con animales de compañía y después por haberme apoyado SIEMPRE, aun no entendiendo del todo mi locura/pasión por este mundo.
- A mi marido y mis hijas, por apoyarme acompañarme y sostenerme, pero sobre todo por quererme tanto como para dejarme seguir desarrollando este sueño.
- A Carlos Espinar, mi veterinario y lo más importante mi mejor amigo, por tantas noches de partos y llamadas desesperadas.
- A los amigos que me hicieron conocer el mundo lebrel y a los criadores que me confiaron sus ejemplares y que a día de hoy, siguen dedicándome su tiempo.
- A Roberto y Marga, por ayudar a que el sueño italiano se hiciera realidad.

Síguenos